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¿Cómo es la columna vertebral humana?

-La columna vertebral humana vista de perfil es completamente recta.
-La columna vertebral vista de perfil presenta unas curvas fisiológicas: lordosis cervical, cifosis dorsal y lordosis lumbar.
El exceso de curvatura dorsal y lumbar suele ser frecuente en adolescentes y en la gran mayoría de casos corresponden a la denominada “postura pobre”. Esta actitud es totalmente flexible y es corregida por el propio paciente. Estas “posturas pobres” nunca provocan escoliosis.

¿Qué es la escoliosis?

Cualquier curva lateral que aparezca en el plano frontal

¿Cuáles son los signos de la escoliosis?

  • Un hombro más alto que otro.
  • Una escápula más prominente.
  • Un flanco más marcado.
  • La cabeza no está centrada sobre la pelvis. Una plomada desde la 7ª vértebra cervical o la 1ª dorsal no coincide con el pliegue interglúteo.
  • Cuando el paciente se inclina hacia delante con las piernas recta y los brazos caídos hay una prominencia de las costillas correspondientes a la convexidad de la curva dorsal o de la región paravertebral a nivel de curva lumbar.

¿Cuál es la causa de escoliosis?

  • El 80% de las curvas es de origen desconocido y se denominan “idiopáticas”.
  • Puede asociarse a enfermedades neuromusculares (parálisis cerebral infantil o enfermedades musculares).
  • Puede estar asociada a malformaciones vertebrales congénitas ya presentes en el nacimiento.

¿Es hereditaria la escoliosis?

En la escoliosis idiopática existe un factor genético que puede llegar al 12 % en la escoliosis del adolescente.

¿Cuándo puede aparecer la escoliosis?

Puede aparecer a cualquier edad pero la gran mayoría se inician durante la pubertad coincidiendo con una fase de crecimiento acelerado.

¿Cuándo está indicado el tratamiento ortopédico con corsés?

  • Deben tratarse pacientes en periodo de crecimiento.
  • Deben tratarse curvas entre 25º y 40º.
  • Una vez finalizado el crecimiento es tratamiento ortopédico no está indicado y en curvas superiores a los 45º el corsé es totalmente ineficaz.

¿En qué consiste el tratamiento ortopédico?

En tratar mediante la utilización de corsés las deformidades vertebrales con la finalidad de evitar la evolución de las mismas. Existen varios tipos de corsés, como el Boston que se lleva durante 18-20 horas al día o el corsé Charleston que su uso es exclusivamente nocturno (únicamente se utiliza para dormir).

El tratamiento debe completarse con ejercicios de fisioterapia o mediante la práctica de un deporte tipo natación. La finalidad de estos ejercicios es la de flexibilizar la curva y a reforzar la musculatura.

¿Qué condiciona el éxito del tratamiento ortopédico?

  • El grado de curva: cuanto más severa sea la curva, peor será el resultado final.
  • El grado de madurez: cuanto más avanzado esté el crecimiento óseo menor será la efectividad del tratamiento ortopédico.
  • La flexibilidad de las curvas: cuanto más flexible sea la curva más efectivo será el tratamiento.
  • Una buena adaptación al corsé por parte del paciente y apoyo familiar es fundamental.
  • Los corsés no corrigen las escoliosis solo mantienen los grados de curva.
  • Aproximadamente entre un 40% y un 70% de las curvas tratadas ortopédicamente no progresan.

¿En qué consiste el tratamiento quirúrgico?

La intervención consiste en la corrección quirúrgica mediante una instrumentación de columna vertebral y en la consecución de una fusión ósea sólida.

      La instrumentación consiste en colocar una barras, tornillos, ganchos y cables que estratégicamente distribuidos en las vértebras de la deformidad, permiten corregir la escoliosis en más de un 50% de su graduación inicial, consiguiendo una alineación correcta tanto en el frente como en el perfil.

      La instrumentación es de acero o de titanio. No produce ningún rechazo en el organismo.

      La instrumentación no tiene que extraerse excepto en casos muy específicos.

¿Hay riesgo en la intervención?

Sí, como en toda operación, pero aumentado por la complejidad de la técnica.

      Con las nuevas instrumentaciones el riesgo neurológico de lesión medular es mínimo (inferior al 0,8%), pero siempre existe. Durante toda la intervención se registra la actividad medular mediante potenciales evocados sensitivos y motores. La monitorización medular permite diagnosticar con antelación un riesgo de daño medular. Por otro lado, el riesgo de infección es muy bajo en pacientes adolescentes.

      El riesgo de falta de consolidación (pseudartrosis) que de producirse conllevaría a la ruptura de la instrumentación es muy bajo en pacientes jóvenes.

¿Qué es importante saber?

  • La falta de calcio no provoca escoliosis.
  • Las dismetrías de los miembros inferiores no provocan escoliosis.
  • Las malas posturas no provocan escoliosis.
  • Las mochilas escolares no provocan escoliosis ni lesiones en la columna de los niños. Se aconseja no cargar las mochilas con un peso superior al 10% del peso corporal.
  • La escoliosis no es dolorosa, y cuando un paciente presenta dolor, esté debe ser investigado.